el gobierno muestra interés por las PYMES por ser unidades de producción flexibles y con componente importante de utilización de mano de obra en muchos sectores de la economía, por lo que se fueron incorporando como elemento para estímulo en la formulación de los planes de desarrollo de los diferentes gobiernos; a mediados de la década de los sesenta se crea el Instituto de Investigaciones Tecnológicas, la Corporación Financiera Popular y el Fondo para el Desarrollo Tecnológico como un primer impulso a las PYMES. Pero es solo a mediados de los años ochenta, cuando se les brinda a esta clase de empresas un apoyo.
la promulgación de la Ley 78 de 1988 “Ley de Fomento para la micro , la pequeña y mediana industria”, considerando que se incorporan formalmente como objetivo de una política estatal, al crear por ejemplo organismos de apoyo al sector como el “Consejo Asesor de Política para la PYME” adscrito al Ministerio de Desarrollo Económico, destinado en buena parte a definir el otorgamiento de subsidios para apoyar la transformación tecnológica.
MEDICIONES RECIENTES SOBRE EL DESEMPEÑO DE LAS MIPYMES EN COLOMBIA
los gobiernos de América Latina han venido apoyándose en políticas de estímulo a las pequeñas y medianas empresas, tratando de adaptarse al nuevo entorno económico internacional y de sacar provecho de su potencialidad en términos de generación de empleo, de su flexibilidad, capacidad de adaptación a situaciones cambiantes y las posibilidades que tienen bajo la figura de subcontratación. Sin embargo el éxito de estas políticas puede verse afectado por problemas de información, deficiencias de diseño y en general por limitaciones del marco institucional en que se opera.
La adopción de políticas poco acertadas y las deficiencias institucionales perjudican más a estas empresas porque, aunque la protección tenga un costo, las grandes empresas pueden permitírselo. Para las pequeñas buscar una salida en el sector informal suele ser la única opción”.
Política de financiamiento de las MIPYMES en Colombia los gobiernos de América Latina han venido apoyándose en políticas de estímulo a las pequeñas y medianas empresas nacionales, tratando de adaptarse al nuevo entorno económico internacional y de sacar provecho por su potencialidad en términos.
MEDICIONES CONVENCIONALES DE DESEMPEÑO DE LAS PYMES.
generación de empleo, su flexibilidad y capacidad de adaptación a situaciones cambiantes y las posibilidades que tiene bajo la figura de subcontratación, etc. Sin embargo el éxito de estas políticas puede verse afectado por problemas de información, deficiencias de diseño y en general deficiencias del marco institucional en que se opera; sobre este tema Pfefferman en 2001 hace referencia a Weder y Schiffer en cuanto a que “ las pequeñas y medianas empresas y sobre todo las que comienzan a operar, son esenciales para el desarrollo económico y social a largo plazo, pero son especialmente vulnerables a los problemas que crea una mala gestión de gobierno. La adopción de políticas poco acertadas y las deficiencias institucionales perjudican más a estas empresas porque, aunque la protección tenga un costo, las grandes empresas pueden permitírselo.
PRINCIPALES INDICADORES CONVENCIONALES DE REPRESENTATIVIDAD DE LA ACTIVIDAD DE LAS PYMES
las PYMES en cantidad presentaban a lo largo de los noventa crecimiento frente a otros esquemas de producción (Políticas para pequeñas y medianas empresas en Chile. Revista de la CEPAL No. 74), en momento en que en Colombia la tendencia era la contraria. En países como Colombia con altos niveles de desempleo, el estímulo de las empresas más pequeñas las cuales hacen uso más intensivo en mano de obra, elevan la demanda total de mano de obra; por lo tanto en la medida en que se incremente su producción y la productividad de tales empresas, ese apoyo mejorará la calidad de vida de la población.
gobierno en Colombia en las últimas 2 décadas ha sido promover el esquema PYMES e inducir avances en su competitividad y participación en los mercados nacionales e internacionales, considerando su importancia por su capacidad para absorber mano de obra y su gran flexibilidad para enfrentar variaciones en costos y precios. Además al tiempo que se avanza en un proceso de libre comercio de la economía colombiana, hay incertidumbre por las nuevas perspectivas frente a lo que significaran a nivel de la estructura empresarial los procesos de integración - en el caso de Colombia especialmente con EEUU -, por incremento en las exigencias para operación en el ámbito empresarial, por ejemplo, mayor flexibilidad a empresas grandes y mayor productividad y capacidad de asociación y operación en redes a aquellas de menor tamaño, incremento en capacidad de innovación para diferenciación y ganar competitividad, mas aún cuando bajo esta nueva situación ” los empresarios se ven abocados a entrar en procesos de cambio, modernización, que en general tienden a reemplazar mano de obra por capital especialmente en el sector manufacturero”.
LAS PYMES Y EL CRECIMIENTO ECONÓMICO DE LOS PAÍSES
Por su potencialidad en los últimos años los gobiernos de países en desarrollo han generado todo un marco institucional de estímulo al esquema PYME; pero el seguimiento a los resultados de su aplicación se dificulta por limitaciones de información sobre su desempeño.
El caso colombiano resulta representativo considerando que este tipo de empresas ha sido objeto de diversas políticas de estímulo desde los años ochenta, especialmente por su potencialidad para atender la problemática del desempleo en el país; además la evaluación resulta conveniente teniendo en cuenta que en el país se ha dado un cambio en la estructura por sectores de operación con tendencia a la dinamización de las actividades de servicios, lo que significa que la visión de la actividad empresarial desde la industria resulta limitada para identificar el impacto de las PYMES sobre su actividad económica, de forma que el análisis se debe ampliar a otros sectores.